|
|
|
EL 25 DE JULIO DISFRACES DE CARNAVAL.
|
|
Entrar en el BLOG para información
|
|
BOLG DE ALBERGUERIA DE ARGAÑAN
|
BLOG
HAZ AQUI TUS COMENTARIOS, OPINA DEL PUEBLO, DE LAS FIESTAS ETC.
|
|
Manda tus "opimiones y comentarios" a este BLOG albergueria@blog.galeon.com
|
|
albergueria@blog.galeon.com
|
|
BIBLIOTECA Y SALA ORDENADORES PARA LA FIESTA
|
|
ENTRA EN EL BLOG Y VERAS LA NOTICIA
|
|
NUEVO VECINO EN ALBERGUERÍA DE ARGAÑAN
|
SE LLAMA SERGIO y es hijo de JUANJOSE MARTIN y de MARINA PLAZA
nació el día 16 de enero y pesó 3,5 kilogramos.
|
|
FRANCISCO ALFONSO SÁNCHEZ PREGONERO MAYOR
|
|
RESIDENCIA DE MAYORES EN EL VALLE DE AZABA
|
JOSÉ MARÍA NARCISO ALFONSO GONZÁLEZ
Alcalde electo mayo 2007
|
CORPORACION MUNICIPAL MAYO 2007
ALCALDE José María Narciso Alfonso González PSOE
CONCEJALES
Fco Javier González Pereira PSOE
Gonzalo Martín Díaz PSOE
Juan Díaz Blanco PP
Ramiro Salício Hernández PP
|
|
Según, LA GACETA REGIONAL, ya hay candidato por POPULARES, a la alcadía en ALBERGUERÍA DE ARGAÑAN.
|
JUAN DÍAZ BLANCO encabezaría las listas por el Partido Popular o (POPULARES) como parece que se denominan ahora.
El resto de partidos aún no han facilitado sus listas si bien se estima que el actual alcalde volverá, a pesar de que lo niega por activa y por pasiva, a encabezar las listas por el PSOE.
|
CANDIDATOS ELECCIONES MUNICIPALES 27 MAYO 2007
PARTIDO POPULAR
Juan Díaz Blanco
María Ascensión Martín López
Ramiro Salício Hernández
Isidoro Díaz Alfonso
PARTIDO SOCIALISTA (PSOE)
Francisco Javier González Pereira
José María Narciso Alfonso González
Gonzalo Martín Díaz
Fernando José Marcos García
UNIÓN DEL PUEBLO SALMANTINO (UPSa)
María del Pilar Muñoz Bernal
|
CEMENTERIO 2006
Panorámicas del cementerio el día de los Difuntos 2006.
Fotos F. Rivas
|
|
NUEVA PARADA DE AUTOBUSES
|
|
Según hemos podido saber, en breves fechas, se dispondrá de una nueva parada del autobús, en Alberguería, que estará en lo que conocemos como EL POTRO. Esta parada dispondrá de marquesina para soportar las inclemencias del tiempo. El lugar será el que ahora ocupa en caño y que está siendo trasladado al parque temático de la entrada del pueblo, en la CALLE GRANDE, cerca de la Dehesa.
|
|
CORREO PARA ACCEDER A LOS CHALES. Sr. Florentino P.
|
|
chales-albergueria2007@albergueria.net
|
|
ACCIDENTE TRÁFICO EN SA200 ALBERGUERÍA DE ARGAÑAN FOTOS
|
|
TELEFONÍA MÓVIL EN ALBERGUERIA ENERO 2007
|
Se están efectuando las correspondientes obras para la ubicación de la antena de telefonía CELULAR de MOVISTAR que estará ubicada en los "BARREROS", por encima de la plaza de toros.
Las obras estarán concluidas en NAVIDADES y depende de la operadora el dar el correspondiente servicio para que desde casa podamos tener cobertura de móviles en todo el"casco" del pueblo sin tener que salir a la Fuentita a poder hablar.
|
|
¿PASA ALGO EN ALBERGUERÍA DE ARGAÑAN?
|
Las noticias corren, vuelan, se anticipan a los acontecimientos.
En el mes de mayo habrá elecciones municipales, tendremos nuevo alcalde o repetiremos el mismo.
Lo cierto es que ahora mismo hay propuestas CINCO candidaturas a regidor de nuestro pueblo y... la verdad, no se entiende que ante una población, pequeña, haya CINCO CANDIDATOS.
Los electores lo van a tener dificil, los candidatos tambien, a ver quien se lleva los votos a las urnas!
|
Ha fallecido, hoy día 15 mayo 2008, SABINO CODESAL DEL BUEY, a los 69 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentdo pésame a su esposa ANGELES, a sus hijos JOSE ANGEL, JULIO, CARLOS ENRIQUE y ROBERTO y demas familia, la inhumación será mañana a las 18 horAs.
¡DESCANSE EN PAZ!
|
Ha fallecido, en el día de hoy, 7 mayo 2008, en Valencia, ANASTASIA MARTÍN MATEOS, a los 79 años de edad,inhumada en Alberguería de Argañan.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a su hija PILAR y demás familia.
¡DESCANSE EN PAZ!
|
Ha fallecido hoy,23 abril 2008,en MADRID, el paisano ALFREDO MARTIN ESTEVEZ a los 63 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido PESAME a su esposa AUREA, a sus hijos DAVID, JAVIER, MIGUEL ANGEL y SONIA. Dios lo tenga en su Gloria DESCANSE EN PAZ!
|
Ha fallecido en RENTERIA (Guipuzcoa),el 15 abril, el paisano JUAN PASCUAL FERNANDEZ, a los 69 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a su esposa Mª DE LOS ANGELES y a su hija Mª TERESA.
¡DESCANSE EN PAZ!
|
El día 2 de abril de 2008 ha fallecido en Portugalete (Vizcaya), el paisano, TOMAS GONZALEZ DÍAZ a los 70 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a su esposa CASILDA a sus hijos,INOCENCIA, JOSE JOAQUÍN y TOMASA y demás familiares. ¡DESCANSE EN PAZ!
|
El día 18 de marzo de 2008, ha fallecido, en Madrid, la paisana PAQUITA MONTERO MONTERO. a los 61 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a su esposo ANTONIO, a sus hijos OSCAR y VICTOR así como a sus hermanos MANUEL, DORITA y LUCIA. ¡DESCANSE EN PAZ!
|
El día 11 de febrero ha fallecido JULIANA LANCHAS GONZALEZ a tres dias de cumplir 99 años de edad. ¡DESCANSE EN PAZ!.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a sus familiares y sobrinos.
|
Ha fallecido el día 7 de febrero de 2008 SANTIAGA LANCHAS GONZALEZ A LOS 97 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a su familiares HIJOS y SOBRINOS. ¡DESCANSE EN PAZ!.
|
El día 6 de septiembre falleció en VIZCAYA el paisano JULIO FLORES MANZANO a los 54 años de edad.
Desde estas páginas damos a los familiares, madre y hermanos, el mas sentido pésame. DESCANSE EN PAZ!
|
El día 14 de agosto ha fallecido, MARÍA MONTERO DIONISIO a los 77 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a sus HERMANOS SOBRINOS.
¡DESCANSE EN PAZ!
|
El día 23 de julio ha fallecido, en Zamora, TERESA ALFONSO ALVAREZ a los 81 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a su esposo RAFAEL y su hijo.
¡DESCANSE EN PAZ!
|
Ha fallecido,el día 9 de junio,a los 90 años de edad, en San Sebastian, nuestra paisana, MARÍA CANDELAS ZAMARREÑO GONZALEZ,¡Descanse en PAZ!.
Desde estas páginas le damos el mas sentido pésame a su hija Mercedes y demas familia
|
El día 15 de marzo ha fallecido, en San Sebastian, PILAR HERNANDEZ LOPEZ a los 91 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a sus sobrinos que durante muchos años han convivido con ella.
¡DESCANSE EN PAZ!
|
Ha fallecido el cuasi paisano MARCELINO CRESPO CORRAL, a los 91 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a su esposa PRIMITIVA (PRIMI), a sus sobrinos y demás familia ¡DESCANSE EN PAZ!.
LA FAMILIA HA DONADO SU CUERPO A LA CIENCIA,por expreso deseo del finado,... (A la Universidad de Salamanca
|
El día 18 de enero ha fallecido, en Bejar, la paisana ANGELA ALFONSO MATEOS, a los 77 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a su esposo JOSE y a su hijo, también JOSÉ.
!DIOS LA TENGA EN SU GLORIA¡.
|
El día 26 de septiembre, ha fallecido en CIUDAD RODRIGO, BALTASAR FERNANDEZ DIONISIO, a los 94 años de edad. DESCANSE EN PAZ!.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a sus hijos TOMÁS Y AGUSTIN. Dios LO TENGA EN LA GLORIA.
|
Ha fallecido, en Salamanca, la conocidísima Srª PAULA, el día 18 de julio, PAULA ANTUNEZ GIL a los 95 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a sus Hijos MARUJA Y JOSE, descanse en PAZ.
|
Ha fallecido en San Sebastian,el día 13 de junio, la paisana, JOAQUINA BLANCO ALFONSO a los 77 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a sus hijos Y FAMILIARES.
!Descanse en PAZ¡
|
Ha fallecido, el día 5 de junio de 2006 FLORENCIO SÁNCHEZ GONZALEZ, a los 86 años de edad. ¡ Descanse en paz!.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a su esposa CLOTILDE y a su hijo RAFAEL
|
Ha fallecido,en Salamanca, el día 28de marzo 2006, JUAN BLANCO CASADO, a los 80 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a sus hijos y esposa JULIA.
DESCANSE EN PAZ!.
|
Ha fallecido,el día 11 de marzo, en Madrid, a los 92 años de edad, ESCOLÁSTICA ALFONSO SÁNCHEZ.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a sus hijos: FLORENCIO, AGUSTINA,ANGEL y MARIA..
Descanse en PAZ.
|
Ha fallecido el día 26 de enero de 2006 LEONARDO DÍAZ PEREZ, a los 84 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a sus hijos ANGEL Y MAGDALENA. ¡Descanse en paz!
|
NOTA NECROLOGICA PUEBLA DE AZABA
El día 28 de enero felleció en PUEBLA DE AZABA un hombre que durante bastante tiempo ha tenido estrecha relación con nuestro pueblo al ser el AYUDANTE del Sacerdote y descendiente de Alberguería.
El fallecido es el jóven JAIME HERRERO MONTERO (nieto de la Sra. TIVA y de Sr. GUILLERMO.
Damos el mas sentido pésame a sus padre JAIME y M CARMEN. "Descanse en Paz".
¡Descanse en paz!
|
NOTAS NECROLOGICAS 2005
Ha fallecido el día 12 de diciembre, en Ciudad Rodrigo, TOMASA DIAZ MATEOS, a los 95 años de edad.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a su hija AGUSTINA y demás familia.
¡Descanse en Paz!.
Ha fallecido, en nuestro pueblo, el hombre de mas edad ANGEL GONZALEZ LOPEZ a los 98 años, recien cumplidos.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a sus HIJAS: Josefa, Teresa y Angelines.
Dios lo tenga en su Gloria.
Ha fallecido , en San Sebastian, el paisano, RUFINO MATEOS PASCUAL a los 80 años.
Desde aquí, el mas sentido pesame a su esposa e hijos.
Dios lo tenga en la Gloria.
El pasado día 10 de junio falleció en Madrid un amante del pueblo, SILVESTRE CARBALLO, que Dios lo tenga en la Gloria.
Silvestre, siempre amó a nuestro pueblo, que aunque no era el suyo de nacimiento, si lo era de adopción y allí estaba, siempre que podía, primero con su mujer e hijos y mas tarde con los hijos y nietos.
DESCANSE EN PAZ UN HIJO DE ALBERGUERIA DE ARGAÑAN!
TAMBIEN HA FALLECIDO en dias recientes próximos GABRIELA LOPEZ GONZALEZ.
Desde aquí damos las mas sentidas condolencias a sus hijos Manolo y Antonio.
¡DESCANSE EN PAZ!
Por Santiago Martín Mateos
|
|
URGE LAS LLAMADAS PARA CONTRATAR LA COMIDA.
|
|
DATOS METEOROLÓGICOS DÍA A DÍA por DANI PÉREZ S. y A.M.
|
|
AGUA DE LLUVIA CAIDA EN EL MES DE ABRIL DE 2008. 128,5 LITROS POR MERO CUADRADO
|
AGUA DE LLUVIA CAIDA EN EL MES DE MARZO DE 2008 -15,50 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA DE LLUVIA CAIDA EN EL MES DE FEBRERO DE 2008 -27,00 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA DE LLUVIA CAIDA EN EL MES DE ENERO DE 2008 - 53,5 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA DE LLUVIA CAIDA EN EL MES DE DICIEMBRE DE 2007 11,50 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA DE LLUVIA CAIDA EN EL MES DE NOVIEMBRE DE 2007 40,00 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA DE LLUVIA CAIDA EN EL MES DE OCTUBRE DE 2007 43,00 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA DE LLUVIA CAIDA EN EL MES DE SEPTIEMBRE DE 2007 107 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA DE LLUVIA CAIDA EN EL MES DE AGOSTO DE 2007 32,9 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA DE LLUVIA CAIDA EN EL MES DE JULIO DE 2007 00 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA DE LLUVIA CAIDA EN EL MES DE JUNIO DE 2007 40 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA DE LLUVIA CAIDA EN EL MES DE MAYO DE 2007 92,5 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA CAIDA EN EL MES DE ABRIL DE 2007 69 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA CAIDA EN EL MES DE MARZO DE 2007 8,5 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA CAIDA EN EL MES DE FEBRERO DE 2007 56 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA CAIDA EN EL MES DE ENERO DE 2007 6,7 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA CAIDA EN MES DE DICIEMBRE 2006: 37,5 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA CAIDA EN EL MES DE NOVIEMBRE: 234 LITROS POR METRO CUADRADO
AGUA CAIDA EN EL MES DE OCTUBRE: 211 LITROS POR METRO CUADRADO
|
|
VENTA PATRIMONIO FAMILIA SEVILLANO LORENZO 669 62 38 53 CAMILO
|
|
29 julio 2006 INAUGURACIÓN PLAZA DE TOROS
|
|
PREGON SANTA ANA 2006 Por ALBERTO LANCHAS GONZALEZ
|
Buenas tardes, Señor Alcalde, Señores Concejales, queridos familiares, vecinos y amigos todos.
Si pregonar es anunciar con énfasis algo importante para que todo el mundo lo conozca, lo que yo debería hacer, desde ya, es ponerme a proclamar a los cuatro vientos las excelencias de nuestro pueblo, de sus habitantes y de sus fiestas. Nada me resultaría más fácil, pues tengo sobrados motivos para conocerlas en profundidad. Pero no sería justo que hiciese tal, sin antes mostrar mi agradecimiento al Sr. Alcalde y al resto de la Corporación, por la deferencia que han tenido al brindarme la oportunidad de oficiar como Pregonero de las fiestas de Alberguería, en honor de su querida y excelsa Patrona Santa Ana. Representa un honor que llevaré con orgullo, aún desconociendo cuales han sido mis méritos para merecerlo, pero que siendo como soy, ALBERGALLO de corazón -que no de nacimiento-, hace que me sienta doblemente honrado por la distinción.
Es la primera vez que lanzo al aire un pregón, por lo que antes de acometer tan difícil compromiso, en el que mis predecesores demostraron tan buen hacer, ya os anticipo que os hablaré desde el sentimiento que guardo hacia el lugar que vio nacer a mis padres y en el que mis raíces profundizan no menos de cinco generaciones, y que no es otro, que un profundo amor y una inexorable querencia por este entrañable pueblo de Alberguería que, más aún que un pueblo, es para mi un sentimiento, un estado de ánimo.
No obstante, y como seguro a todo riesgo, hago mías las palabras de Antonio Banderas cuando, desde el balcón del Ayuntamiento de Málaga, pregonó: “que nadie espere alardes literarios, ni ripios floreados, ni retorcidas retóricas. Yo soy hijo del pueblo, y como tal me expresaré”.
Y partiendo de tal premisa, empezaré por decir que este pregón no puede ni debe quedarse en el simple anuncio oficial de lo que resulta evidente: el comienzo de las fiestas; sino en un canto a la historia de nuestro pueblo, a su pasado a través de las vivencias propias, a su futuro y, como no, a la grandeza y al mismo tiempo sencillez de sus gentes.
Así es, que para cumplir con lo dicho, introduzco en este punto el primero de tales cantos, que no es otro, que el de la historia de nuestro pueblo. Alberguería es un lugar con una historia tan grande como desconocida. Un lugar que tiene marcadas sus señas de identidad en los muros de su castillo que, aun malheridos por violentas guerras y maltratados, no tanto por los agentes atmosféricos como por la desconsiderada intervención del hombre, se resisten a desaparecer, como conscientes de su condición de ser mudos testigos de la historia y devenir, tanto del lugar como de las gentes que necesitadas de su amparo y protección, se aferraron a ellos creando el embrión de la Alberguería que hoy conocemos.
Y es, precisamente, por la tan estrecha relación entre la historia de Alberguería y la de su castillo que, me permitiré la licencia de evocar la primera apoyándome en hechos en los que, directa o indirectamente, es protagonista el segundo, pues tanto monta, monta tanto.
Así, la referencia documental más antigua que he podido localizar sobre Alberguería, está enmarcada en el siglo XIV. Se trata del interrogatorio realizado en el año 1376 por el juez Gonzalo Pérez de Zamora a campesinos de diversos pueblos de la tierra de Ciudad Rodrigo, acerca de la ocupación ilegal de términos comunales. Del mismo se deduce que la existencia del lugar de Alberguería data, cuando menos, del año 1366, fecha en que fue ilegalmente ocupado por Esteban Yañez Pacheco, caballero noble y principal del linaje de los Pacheco.
Pero es ya en el año 1474, cuando los esposos Alvar Pérez Osorio y María Pacheco se convierten en los primeros Señores de Alberguería, al serles concedida por Enrique IV la jurisdicción sobre el lugar, en agradecimiento a los servicios prestados por su montero mayor Esteban Pacheco, padre de María Pacheco, con el fin de que se pueble, ya que no disponían de tropa privada ni de nadie que defendiese su fortaleza.
Fijaos si sería grande la fama del talento, hermosura y riquezas de doña María Pacheco, que no dudó en pedir su mano un caballero como don Alvar Pérez Osorio, 1er. Marqués de Astorga, Señor de la Cepeda, Conde de Trastámara y Conde de Villalobos, el cual hubo de consentir en las capitulaciones matrimoniales que los hijos del matrimonio llevasen como primer apellido el de la madre.
Como anécdota, os cuento que fruto de las numerosas confrontaciones bélicas que padecen Ciudad Rodrigo y su tierra en los siglos XIII y XIV, resulta una clara política repobladora que da lugar a las llamadas "cartas de vecindad". En una de ellas, el rey Juan II ordena, que cualquier vecino de Portugal que viniese a morar a Ciudad Rodrigo y su tierra, quedaría exento de todo impuesto por 15 años. Y es aquí donde sale a relucir la chispa y agudeza de ingenio que atesoráis por estas tierras, consecuencia del cual, en 1447 fue necesario dictar una ordenanza en Ciudad Rodrigo, en los términos siguientes: "No se otorgarán cartas de vecindad a aquellos vecinos de la ciudad y su tierra que, por no pagar impuestos, se marchen a vivir al reino de Portugal, para después retornar al cabo de un tiempo y ganar la exención"-¡Vaya si eran listos!-.
Pero si la Guerra de Sucesión supuso cuatro años de continuas cabalgadas de los portugueses por las tierras de Ciudad Rodrigo arrasando y robando haciendas, no menos fatigas, sufrimientos y calamidades trajeron los veintiocho años de duración de la Guerra de la Restauración con Portugal. Valga como muestra que en el año 1643 Álvaro de Abrantes, gobernador de la Beira, atacó esta plaza apoderándose de ella y entregándola a las llamas, aunque sin poder rendir su castillo, por lo que se retiró a Alfayates, no sin antes talar y arrasar la campiña y llevarse los ganados.
Tan sólo unos años después, el 12 de marzo de 1660, invaden los portugueses el campo de Argañán con seis mil infantes y ochocientos hombres a caballo. Esta vez sí cae el castillo de Alberguería, que permanece en manos portuguesas hasta el mes de julio de 1661, en que lo recupera el duque de Osuna, recibiendo del rey orden de restaurarlo inmediatamente.
Perdido de nuevo, por segunda vez, los ejércitos de la Monarquía lo recuperan en el año 1664.
Todos estos hechos nos hablan de la gran importancia estratégica que tuvo Alberguería debido a su situación sobre la misma frontera y al hecho de contar con castillo fortaleza para ejercer el control de la misma, y de cuyo declive tenemos noticia a través del Catastro del Marqués de la Ensenada (Alberguería 1752), en el que se le define en estado de ruina y bajo propiedad de Don Vicente Moctezuma, Conde de Alba de Yeltes, Marqués de Cerralbo, Almarza y Flores Dávila.
En abril de 1949 fue declarado Bien de Interés Cultural.
Pero, como ya anticipé, es el momento de hacer el canto al pasado de nuestro pueblo a través de las propias vivencias. Y así empezaré por deciros que uno de los más intensos recuerdos que almaceno en mi memoria lejana, se refiere precisamente a uno de los primeros veranos que pasé aquí, contando a penas tres años.
Todos los años en cuanto nos daban las vacaciones nos veníamos a Alberguería. El verano significaba la ilusión y alegría de poder estar de nuevo con mis abuelos, tíos y primos, y con un buen montón de amigos con los que compartir un inagotable número de nuevas, divertidas y más que arriesgadas experiencias. Venir al pueblo significaba eso que tanto buscamos de mayores: libertad.
Aquí sentí la intensidad de la infancia, de la adolescencia, y de una buena parte de mi juventud, bajo el calor de los seres queridos y al amparo de los lazos familiares. Con cierta añoranza os digo que la Alberguería de aquel entonces era plenamente rural y se asomaba a un campo cuya variedad de olores, sonidos y sensaciones han quedado tan profundamente grabados en mi memoria, que su simple evocación me retrotrae inmediatamente a las vivencias de aquellos felices años. Frente a la enorme ciudad de donde venía, el Pueblo y sus gentes eran algo próximo, inmediato, que casi se podía sentir como un ser vivo.
Alberguería me ofrecía en aquel entonces,..prados, canchales, huertas y pinares, más una hermosa dehesa para correr y disfrutar;…nidos con huevos cuya ubicación celosamente ocultaba;… lagartos, bastardos, ranas y renacuajos;…mi primera jaula con pajarillo que alimentar y cuidar, cual “TAMAGOCHI”;…jugar a la chirumba, a “la olla”, a “zorro, pico, zaina”, a vistas, a guardias y contrabandistas, a los coches con carrocería de lata de sardinas y ruedas de carrete, a moler tierra en las paredes de la calleja de mi abuelo, a pastorear “bugallas” entre “engarillas” de paja y, como no recordarlo, a los arcos que, con tanto esmero nos enseñó a hacer Rogelio.
Alberguería me invitaba entonces,…a ir a Escuela con una lata llena de ascuas a modo de estufa;…a disfrutar del queso y de la leche de la Ayuda Americana;…a montar en el carro;…a trillar;…a ver mallar;…a hacer de tapón entre las piernas de los mayores para recoger la parva;…a ver la trilladora de Nino;…a recoger los cuernos del centeno;…a enrasar la media;…a atar los sacos de trigo;…a estorbar en la escalera del “sobrao” cuando subían los sacos, y a escaquearme para evitar los picores de la paja durante el acarreo;…a ver esquilar y poner “moreno” en los cortes;…a vendimiar y ver prensar;…a montar en la yegua de mi tío Hipólito, gracias a mi tía Tomasa;…a llevar las vacas en la burra, mejor que andando;…a vigilar a la burra durante las 2000 vueltas que, por lo menos, duraba el riego de la huerta, si no más, cuando coincidía que la pandilla te estaba esperando; y… a qué seguir: Un sin fin de cosas más que colmaron mi infancia y adolescencia de felices e inolvidables momentos.
Con el paso del tiempo fueron ya otros los gozos y las sombras de mis estancias en Alberguería. Sabéis que el tiempo filtra y dulcifica los recuerdos para que la vida y las cosas de nuestro pasado, vistas a través de la nostalgia, nos parezcan mejor de lo que en realidad fueron. De ahí aquello de que “Cualquier tiempo pasado fue mejor”. Quizá por eso me parece imposible, improcedente e incluso imprudente describir aquí tantos y tan buenos recuerdos como acuden a mi mente. Me lo vais a perdonar.
Pero Alberguería no es sólo pasado, sino también presente y futuro. Es patente hoy que el envejecimiento y la despoblación, las limitaciones administrativas, económicas y culturales, han venido estrangulado los procesos de desarrollo y están aupando a estas áreas de economía débil a enmarcarse entre las comarcas rurales que, eufemísticamente llaman “deprimidas”. Pero creo que debemos y podemos ser optimistas. La Comarca dispone de un amplio abanico de soportes y oportunidades: diversas y contrastadas unidades paisajísticas, producción de electricidad, alimentos de calidad, rico patrimonio natural e histórico-artístico, identidad cultural, etc. Pero, además, y como complemento a la posible solución que supondría la aplicación por parte de nuestros regidores de una acertada política de desarrollo rural sostenible, enfocada a la diversificación de las actividades económicas y sociales, en Alberguería tenemos mucho oxígeno, naturaleza, sol, paz y tranquilidad para ofrecer a esa civilización venidera, que necesariamente habrá de administrar su tiempo libre. ¡Seamos optimistas!, aunque con el mazo dando.
Pero, ¿que sería de un pregón si de las fiestas no hablase?. Pues eso, qué no sería tal. Hablemos pues de las fiestas. De ese retorno a nuestras raíces. De esa manifestación de nuestras señas de identidad que, es aquí, en pueblos pequeños como el nuestro, donde se pone de manifiesto el legado cultural y patrimonial que subyace bajo un modesto programa de fiestas.
De las nuestras decía Casiano Sánchez Aires, hace ya más de un siglo, en su libro “GEOGRAFÍA, HISTORICA Y ESTADÍSTICA DEL PARTIDO JUDICIAL DE CIUDAD RODRIGO”: “fiestas clásicas, la de Santiago y Sta. Ana, ésta con ofertorio y aquella con bailables y una touradinha. No suelen faltar puestos de golosinas, para tormento de chiquillos embelesados. Acude numeroso gentío, no sólo de España sino del Extranjero (Aldea de Ponte, Forcalhos, Aldea do Bispo, é de outros muitos populos portuenses).El día de Santa Ana llenan de roscas los brazos de las andas colocadas en el Presbiterio; hecha la festividad religiosa matutina con disparo de cohetes, procesión y demás, celebrase por la tarde el Ofertorio, sacando la Santa á la puerta de la Iglesia, y una vez terminado, procede el mayordomo en presencia del Cura á la pública licitación”
Creo que no puede quedar más claro el legado, el mantenimiento de la tradición. Nadie diría que no se trata de la descripción de la fiesta del año pasado . Por eso, y aunque el mundo de hoy esté marcado por lo que se conoce como el proceso de la globalización, por el que los modelos económicos, sociales y culturales de carácter mundial se imponen sobre los de carácter nacional o regional, debemos luchar para que dicho proceso no incida negativamente en la supervivencia y valoración de nuestras mejores tradiciones.
Las fiestas son un acontecimiento ritual, colectivo y cada vez menos espontáneo, desafortunadamente, del que el hombre ha tenido necesidad desde el principio de los tiempos. Las fiestas que tanta ilusión han hecho siempre a los jóvenes y a los no tan jóvenes, nos invitan a romper esa rutina que siempre amenaza con extender una capa de moho sobre la vida. Nos invitan a romper la monotonía. Nos colocan en una situación de confraternización, de relaciones sociales igualitarias, espontáneas y cercanas. Nos colocan, en definitiva, en una nueva y diferente realidad social.
¡Queridos familiares, amigos, vecinos y visitantes! ¡La fiesta empieza ya! ¡Olvidemos lo cotidiano y, diferencias al margen, unámonos todos para cantar, bailar y reír, dentro del mayor respeto y cordialidad. Esa es la diversión que debería manar abundantemente en estas Fiestas de Santa Ana
Pero antes, y ya para finalizar, quisiera haceros partícipes de la gran satisfacción que me ha producido haberme podido encontrar esta noche, frente a frente, con este Pueblo de Alberguería. Con la Alberguería de los míos, de los que son y de los que, aunque se fueron, permanecen vivos en mi memoria. Mi mejor recuerdo para todos ellos, pero… especialmente para mi madre. La Alberguería de mis amigos, de los que están y de los que se fueron….mi recuerdo para vosotros. La Alberguería de las mujeres y de los hombres que la habitaron y habitan, la más profunda esencia de "lo humano"….mi evocación y homenaje para todos vosotros. ¡Este es mi pueblo!
Gracias por vuestra presencia y por la atención que me habéis prestado.
Y ahora, gritad conmigo:
¡Viva Santa Ana!
¡Viva Alberguería!
¡Vivan los Mayordomos, madrinas y padrinos!
¡Vivan sus fiestas!
La Alberguería de Argañán, 25 de julio de 2006.
|
PROGRAMA DE FESTEJOS SANTA ANA 2005
|
Distinguidas autoridades, vecinos de Alberguería, amigos todos: muy buenas tardes.
Me cabe el inmenso honor de dirigiros la palabra en el comienzo de vuestras fiestas. Y hace tiempo que me pregunto qué os iba a contar. ¿Hablaros de la Historia de vuestro pueblo? No tengo autoridad para deciros nada al respecto que no sepáis o que no os lo hayan contado personas de mayor enjundia que yo. ¿Contextualizar su vida social, política, económica? No quería que me arrojarais tomates al final de mi discurso.
Así es que he optado por la calle de en medio. Hablaré, lo más ordenadamente posible, de las vivencias que tuve entre vosotros, que son vuestras propias vivencias, porque compartimos unos años inolvidables, de una época muy bonita: mi infancia.
En 1936, año de infausto recuerdo, desde un lugar lejano, lejano, desembarco en este bendito pueblo que me adoptó sin reservas, sin condiciones. Fue entonces cuando descubrí que en Alberguería de Argañán había sólo dos tipos de personas: las buenas y … las mejores.
La vida me llevó por otros lugares, pero durante los siete años que pasé entre vosotros aprendí, disfruté y crecí por dentro y por fuera.
Me cautivaban las historias escondidas en este castillo. El ulular del viento susurraba en mis oídos melodías únicas e irrepetibles que no olvidé nunca.
El fulgor de esa campiña ha acompañado siempre mi retina, cansada ya de ver tantas cosas, y su recuerdo ha solazado mi espíritu cada vez que volvía aquí con la mente.
Mucho tengo que agradecer a este lugar, aunque una tierra no es gran cosa sin las personas que la habitan. A modo de órgano vital, son las gentes las que le insuflan el pálpito de vida. Son sus vivencias sencillas, cotidianas, las que conforman la Historia de un Pueblo.
Hablaré de mis recuerdos entre los años 36 y 43 del pasado siglo; de las gentes y lugares de Alberguería. De muchos aspectos, tan solo me queda un destello, aunque muy breve, muy intenso, porque eran muchas cosas, y yo, muy pequeña.
El Calvario, en primavera. Mi madre y yo, por las tardes, hacíamos labores a la solana, resguardadas del viento por las peñas. A veces, no muchas, porque no tenía tanto vagar, nos acompañaba la Tía Juana Fariña, ¡qué mujer!, fue un ángel bueno y protector de mi madre y mío.
La Dehesa, por cuyas laderas corrí y corrí, saciando después mi sed en el regato que por allí discurría con un agua clara, limpia, cristalina. Arriba de La Dehesa estaba lo que llamaban “El muro”; era como una pequeña central eléctrica desde la que nos mandaban la luz al pueblo. Se encargaba de ello el señor José, “El maquinista”. Así le llamaban. Vivía en la plaza, esquina al camino de Aldeia da Ponte, al lado de Tía Maricruz, “La aguardientera”.
El señor José estaba casado con la señora María. Tenían varias hijas. Con una de ellas, Carolina, aún vive con noventa y tantos años, vine a emparentar muchos años después de dejar el pueblo.
El Charaíz. Un pilón, un caño y vegetación. ¡Qué bien se estaba allí! El bienestar me rebosaba por cada poro de la piel. Cantaba a pleno pulmón mientras mi madre lavaba.
También en La Fresneda se estaba de maravilla, aunque aquí no cantaba. En la temporada, tenía la boca llena de moras.
En la Navelantera, mi madre alquiló un terreno que convirtió en huerto. Tenía un canchal con matorrales, peñas y un roble, donde hacían su nido los pájaros.
El Barroco Ladrón, con sus grandes peñas y su regato abundante de maruja, cuando aún se podía coger.
Los Pinos, que fueron mi segunda escuela. Allí me enviaba la Tía Juana Fariña a llevarle la comida a Chago, su hijo, que pasaba todo el día allí cuidando de las cabras y había sido capaz de desarrollar una curiosidad innata que podía satisfacer aprendiendo de forma natural, merced al tedioso oficio que desempeñaba. Fue capaz también de transmitirme aquella sabiduría y le recuerdo con admiración por todas las cosas que tuvo la generosidad de enseñarme.
El Madroñal, la caseta de los Carabineros, la Atalaya, …
La calle Grande, el álamo de la plaza, que estaba en todo su esplendor y servía de burladero cuando había toros en las fiestas, acogía el ofertorio de los Padrinos y Madrinas, en la calle, junto a la puerta de la iglesia. En el álamo terminaba la procesión de Santa Ana.
La calle Maravedí, que salía, no sé si sale aún, de detrás de la iglesia y terminaba en el caño de los Barreros; un caño que junto con el de la plaza nos abastecía de agua todo el año, pero que en verano brotaban tan despacio que dejábamos el cacharro puesto y nos íbamos a otra cosa, ¿para qué tendríamos tanta prisa?, hasta que volvíamos a buscarlo lleno. Momento en que comenzaba un paseo muy particular, porque lo acarreábamos a la cabeza, que llevábamos tiesa como una vela, descansando el cántaro en una tela enrollada que hacía un círculo, proporcionándonos un andar peculiar, que muchas modelos de pasarela quisieran. Es éste un aspecto que caracterizaba a las mozas del pueblo añadiendo a su donaire un aspecto de bien “plantás”.
La iglesia estaba muy concurrida, había misa diaria a la que asistían casi todos, supongo que como ahora. Conocí a dos curas, primero estaba Don Lorenzo y después Don Silvestre. Se accedía a la iglesia por la puerta de la plaza, según se entraba había un Cristo enfrente; y, a la izquierda se llegaba al altar Mayor por el pasillo de en medio.
Existía la costumbre de separarse por sexos. En los bancos de la izquierda, según se entra, se ponían los hombres; y, a la derecha, las mujeres. Los niños y niñas seguían el mismo orden, pero más cerca del altar. A la izquierda, cerca del púlpito había un San Antonio precioso, al que yo quería mucho por los relatos que me contaba mi madre Sobre el Pan de San Antonio.
Me gustaba la iglesia, como lugar de recogimiento, era muy acogedora, también sobrecogedora, las imágenes de santos que la iconografía popular nos ha transmitido, han hecho mella en nuestra mentalidad. O acaso se deba, por el contrario, a los libros que me dejaba Don Silvestre, todos, vidas de santos. Me interesa aclarar que Don Silvestre no era el librero del pueblo. No había librería, de ahí que, todos los libros que cayeron en mi mano, los devoraba, sin poner reparos a su contenido. Creo que le debo a este cura tanto como a mis maestros que me enseñaron las primeras letras, el universo lector que me proporcionó y me convirtió en lectora voraz con el paso de los años.
Había que aprovechar, dicen que la ocasión la pintan calva, el menor resquicio de posibilidad que surgía en el pueblo. Así, a las excursiones al aire libre, la visita de monumentos y el uso de la biblioteca, en los términos que quedan referidos, añadí, con más soltura que desfachatez, a mi peculio particular, el primer intercambio cultural gastronómico del que haya constancia en la comarca. Fue como sigue: cercana a mi casa, se encontraba la de la Tía Manuela, que en los tiempos de trabajo duro en la agricultura, acogía, por las noches, todo un ritual, para alimentar a las muchas personas que laboraban sus campos. Rayando la puesta del sol de verano, o sea, muy tarde, se escapaba un olorcillo a comida que resucitara a un muerto. Cuando los hombres comenzaban a llegar, todo era algarabía; después se escuchaba un toc, toc, toc, rápido y muy, muy continuo. Tras este sonido se hacía un gran silencio, a la par que el olorcillo se desvanecía. Yo me hacía de cruces pensando qué sería el toc, toc, toc, y levitaba siguiendo los efluvios de aquel olor. Traía a mi madre por la calle de la amargura para que reprodujera en casa el ritual, pero no había modo. Hasta que un día, mi madre le preguntó a la Tía Manuela el modus operandi. Ella, todo corazón, reconoció humildemente “sólo son patatas con torreznos. Que venga una noche a cenar y que mi hija vaya a su casa”. Dicho y hecho. La siguiente noche, desde bien temprano, me fui a casa de la Tía Manuela. En una panzuda olla, al fuego de la chimenea, cocían patatas con agua, sal y laurel. En una sartén con patas se freían torreznos de los de verdad. Se retiraba algo de la grasa que soltaban y se echaba a la olla de las patatas, tras lo cual, se volcaban en una fuente. Cada comensal, en la propia fuente, machacaba las patatas a su gusto; por eso sonaba toc, toc, toc. Un pan cortado en rebanadas grandes acogía generosamente los torreznos, que se sujetaban en la mano que no sostenía la cuchara de palo. Y se procedía de la siguiente manera: “bocao de patatas, bocao de torreznos”.
No sé qué cenó en mi casa la hija de mi vecina, pero creo, sinceramente, que salí ganando. Hoy deambula una receta llamada “Patatas machaconas”; creo que en realidad, debían llamarse “Patatas de la Tía Manuela”.
Otro de los entretenimientos venía de lejos, cargado en carromatos tirados por burros. Encima de la escuela, que estaba al lado del Ayuntamiento, había un local que se usaba a modo de teatro. Allí veíamos las representaciones que traían los cómicos de la legua. Era, quizá, la única diversión que teníamos en la época. Acudía todo el pueblo. Supongo que aprovechando el tirón de las funciones, el maestro realizó un montaje dramático con los chicos y chicas de la escuela. La temática era una exaltación exacerbada del patriotismo. Os ahorraré las palabras de mi intervención en la obra, pero la recuerdo letra por letra.
Aquel maestro era Don José Cacho, de constitución menuda, lo que le valía el apelativo cariñoso de Don José Cacho, “El cacho maestro”.
También había una maestra, Doña Victoria Espáriz Villaverde, que con los pocos medios de que disponía supo inculcarnos el afán por aprender.
En esa escuela
“Comencé a subir por la escala del deber.
Aquí comencé a escribir
Y aquí me solté a leer”
Fueron mis compañeras en la escuela: Herminia Corbí, Dolores Blanco, Lorenza Martín; Manuela, Emilia, Engracia y Brígida Manzano (hijas de Manuel y Engracia, dueños del comercio que había en la plaza); Primi (la hija de tío Quico Federico).
Las personas que recuerdo en el pueblo eran: Don Jorge –el boticario– y Doña Antonia y sus hijos Pepe, Julio y Maruja; Don Antonio Magdalena y Doña Amparo, así como a su hija Amparito; Doña Angelita y su hija Rosarito; Don Amando Acebes – el secretario –, padre de Conchita y Miguel.
Dolores era hija del sacristán, llamado “negrito” por el color de su piel, aunque su apellido era Blanco.
La casa que habité pertenecía al tío José María Martín, el padre de Carolina, Carmen, Paco, Tomás, José y Lorenza. Estaba situada enfrente de la del señor Nicomedes, el zapatero.
Tenía un corral muy grande donde esquilaban las ovejas.
Carmen Ríos, que me regaló una estampa para mi Primera Comunión. Le escribió por detrás esta dedicatoria: cito “Te ofrezco esta estampa; como recuerdo del día más dichoso y feliz de tu vida. Pídele mucho a Jesús Sacramentado te haga una niña buena y Santa. Tu amiga que así lo desea. Carmen”. Fin de la cita.
De Doña Victoria, la maestra, también conservo una postal que me regaló por el mismo motivo. Ésta dice: cito “Recuerdo del día más feliz de mi vida en que por vez primera entró Jesús en mi pecho aceptando la angelical ofrenda de mi corazón. Para Petra Sacristán de su profesora Victoria Espáriz. Alberguería. 9 de mayo de 1937” Fin de la cita.
Me interesa poner en relieve estas sencillas, aunque entrañables dedicatorias, para que entre todos seamos capaces de valorar más juiciosamente los deseos que brotan sinceros de lo más íntimo de un corazón para llegar al fondo de otro y permanecer allí de por vida.
Algo parecido me ocurre con el matrimonio del señor Andrés Duque y la señora Bárbara, de los que fuimos vecinos. Siempre he guardado la convicción de que el aprecio y admiración que me suscitaban, se fundamentaba en el mero hecho de la cercanía, apoyado quizá en la devoción que demostraba en su trabajo de herrero, en la infinita paciencia y dedicación que aplicaba a su quehacer diario, modelando una y otra vez el hierro candente hasta conseguir la forma perfecta. Yo permanecía horas enteras, subyugada por el embrujo de la fragua chispeante, sin poder apartar los ojos del fuego. También se encargaba de herrar a las caballerías, en un potro que tenía al efecto, donde les ponía sus “zapatos nuevos”, por usar la expresión que él empleaba. Sospecho que también dominaba las artes curativas de los animales, pues le venían a buscar para asistir al perdedor de alguna disputa entre astados.
Era éste un matrimonio mayor, que irradiaba una tranquilidad sólo proporcionada por la acumulación de experiencias apacibles. Tenían un hijo, Ambrosio, que vivía muy cerca de la plaza, con su mujer, Catalina.
Alguna amargura también se ha de recordar. Vivimos aquí la Guerra Civil, menos tres meses que acuartelaron a mi padre en Salamanca. Aunque alejada en la distancia, la guerra estaba cercana en la vida cotidiana. Ayudaba a este menester el transistor de Doña Angelita, a cuya ventana, enfrente del Ayuntamiento, acudían los vecinos, cada tarde, a escuchar el “parte”. Se trataba del parte de guerra, en el que se detallaba pormenorizadamente, los caídos (muertos) o heridos. No quedó en mi mente ningún recuerdo doloroso, por lo que me inclino a pensar que esa parte de la Historia fue benigna con los albergallos.
A todas las niñas nos hicieron “flechas”, así llamadas en alusión al emblema de la Falange Española. A mí me encantaba la especie de uniforme que nos pusieron, camisa azul; pero debía sentarme de maravilla la exaltación patriótica, pues a fuerza de arengas y sermones, que si España te necesita por aquí, que si España está pobre, por allá, que si colabora, que si patatín, que si patatán, ni corta ni perezosa, me presenté a Conchita Acebes, encargada de recoger el oro para España y le espeté a bote pronto: “Quítame los pendientes”; y me los quitó. Llegué tan contenta a casa, tan española, tan satisfecha de mi acción, tan Quijote, “que el gozo me reventaba por las cinchas de mi caballo”, si lo hubiera tenido. Y quizás lo hubiera necesitado, no voy a relatar aquí lo “satisfecha y orgullosa” que se sintió mi madre cuando supo que me había desprendido del regalo que mi madrina me hizo para la pila del bautismo. Pero salvamos España, que era de lo que se trataba.
Coincidió esto con el racionamiento y su compañero inseparable, el estraperlo. De lo primero, recuerdo un bollito diario de 50 gramos de pan, que nos lo servía Carmen la de la callejita. De lo segundo, íbamos a Portugal a por “triguiño”, así llaman los portugueses al pan; y, ya de puestos y por amortizar el viaje, traíamos de paso azúcar, café, bacalao, lo que podíamos, que no sería mucho, por la carestía.
Seguro que podía contar más cosas del estraperlo, pero estaría mal visto en la hija de un carabinero.
Tras aquella infancia feliz, creo que un hecho me estaba diciendo: Petra, ya estás lista para enfrentarte a la vida. Sentí un espaldarazo, cual Lázaro su calabazada propinada por el ciego en el toro de la puente de Salamanca, Chago, que tan buena disposición mostró siempre conmigo, fue el que me hizo comprender que me estaba haciendo mayor. Una tarde, ordeñando las cabras, me pidió que me acercara. Presta, como siempre, a sus indicaciones, acudí porque me encantaba hacer como que ordeñaba; y él, cogiendo de la ubre que tenía entre los dedos, me chorreó en la cara toda la leche que contenía, y, sonriendo me dijo: ahora, ya sabes ordeñar.
Se van agotando los recuerdos, pero no quisiera dejar sin mencionar, la absoluta hospitalidad que me brindasteis a mí y a mi familia. La integración fue total y se materializó en múltiples aspectos. Entre ellos, recuerdo que hasta me hicieron madrina de bautismo de Tita.
No me resta, queridos amigos, sino agradeceros una vez más vuestra gentileza por escuchar mis humildes palabras.
Me vais a permitir, no obstante, que personalice un agradecimiento muy especial a Santiago Martín, así como a su esposa María, tanto por la labor que están realizando de dar a conocer el pueblo, aprovechando la era de la Globalización, como por su esfuerzo denodado de mantener vivo lo vuestro. Sirva esta tribuna para proponerles como cronistas del pueblo.
Termino con un poema mío, no será el más bonito que haya recibido Alberguería, pero sí puedo garantizar que será uno de los más sinceros.
Dice así:
Alberguería de mis amores,
Pueblo querido y no olvidado.
¡Ay!, cuando a los quince abriles
sucedan los cincuenta años
y el mundo con sus engaños
haya dejado cruelmente
llena de arrugas mi frente
y el alma de desengaños.
Con qué inefable ternura
recordaré la ventura
y el buen tiempo transcurrido
a la sombra protectora
de mi pueblo tan querido.
Alberguería de mis amores,
que te yergues entre flores
De un edén primaveral:
te quiero como se quiere
la vista del ideal
y que Dios, por especial gracia,
dejó en ti escondido
como un rincón del perdido
Paraíso Terrenal.
Yo amoldaré mi existencia
a la virtud y a la ciencia
en tus campos aprendida.
Será mi faro en la vida
tu recuerdo, Alberguería,
y si vuelvo algún día
¡será inmensa mi alegría!
¡Viva Santa Ana! ¡Vivan los mayordomos! ¡Viva Alberguería!
Alberguería de Argañan, 25 de julio de 2005
|
|
Por Santiago Martín Mateos
|
Ha fallecido, el día 5 de junio de 2006 FLORENCIO SÁNCHEZ GONZALEZ, a los 86 años de edad. ¡ Descanse en paz!.
Desde estas páginas damos el mas sentido pésame a su esposa CLOTILDE y a su hijo RAFAEL
|
Por fin y después de mas de un año esperando la finalización de las obras, la AUTOVIA E-80 o A-62,depende de la clasificación, ha comenzado a funcionar, con algunos reparos, pero funcionando, con lo cual este año ya no tenemos que soportar los "cabreos" que suponían las largas colas desde Ciudad Rodrigo a Salamanca y al contrario.
En cuanto a los reparos, podemos decir, en especial para los ALBERGALLOS, que por presiones de no se quien, cuando pasamos Ciudad Rodrigo, a la altura del matadero, y queremos ir a ALBERGUERIA DE ARGAÑAN, por la carretera comarcal SA-200 que va desde SALAMANCA a ALBERGUERIA DE ARGAÑAN, pueblo final de su recorrido, nos encontramos que no aparece. Para los habitantes de la zona si que tienen un hermoso letrero, indicador que pone ITUERO DE AZABA, pueblo que está en el recorrido de la SA-200, pero que ni es principio ni es final.
Las Autoridades de FOMENTO, su razón habrán tenido y por lo pronto y hasta que no se corrija este desaguisado tenemos que acordarnos que para llegar a nuestro pueblo hay que pasar por otro que se llama Ituero de Azaba.
En los mapas de Carreteras esta indicación no aparece y el visitante que se acerque a nuestro pueblo malamente sabrá donde está y puede aparecer en cualquier sitio menos, con presteza, en ALBERGUARÍA DE ARGAÑAN.
La SA 200, siempre en amarillo, ahora, ha ganado en categoría y ha pasado a SEÑALIZACION EN VERDE (comarcal)
|
|
LAS FIESTAS DE SANTA ANA CUMPLEN CON LA TRADICIÓN
|
Este año las fiestas de Santa Ana recuperan su inicio y amparadas en el fin de semana que precede, tendremos el PREGÓN el día 25 SANTIAGO (fiesta en la Comunidad Castellano Leonesa y en la de Madrid), le sigue SANTA ANA(día grande en nuestro pueblo) y luego Santa Ana Chica con la correspondiente corrida de toros.
Este año, como en los anteriores, los CASTILLOS DE JUEGOS para los pequeños, estarán el día 25 en la Plaza Mayor.
SE NECESITAN PADRINOS Y MADRINAS!
|
|
PREGONERA DE ALBERGUERÍA 2005
|
|
Petra Sacristan en la actualidad
|
|
Petra Sacristan en su juventud
|
|
Petra fué vecina de Alber | |